Elisa Perez Meza



ELISA PEREZ MEZA

Elisa Pérez Meza nació en La Cruz de Elota, Sinaloa, un 8 de abril, al lado de sus tíos y abuelos paternos. Su madre había sido desheredada por enamorarse de un tipo que ni sumando sus tres ocupaciones (boxeador, peón de mina y trovador), ganaba para mantenerla. Es por eso que su padre, quien por entonces respondía al nombre de Ignacio, la registró antes de partir a México para buscar mejor fortuna como cantante.
La infancia de Elisa transcurrió en Mazatlán, donde la radio, el cine y las caravanas celebraban los éxitos de su progenitor quien había cambiado su nombre por el de Luis Pérez Meza. También sus tías cantaban con excelente entonación, y sus tíos Moisés y Antonio destacaban en México y Sudamérica como integrantes de famosos tríos. El mundo al que había caído su madre, destartalados carros de ferrocarril, cocheras habilitadas, modestas casas rentadas en la colonia Montuosa o en lo que hoy es Playa Sur, no tenía comparación con la casona de Chimalistac donde habitaba Luis Pérez Meza y donde Elisa conoció a María Felix, Pedro Infante, Emilia Guiú y a un sinnúmero de estrellas de la época.
Fue en esta casa, durante un cumpleaños de su padre, cuando Jorge Negrete la escuchó cantar con el Mariachi Vargas y le auguró gran éxito porque ya entonces, a sus diez años, destacaba la belleza de su timbre vocal. Después de una difícil niñez viviendo entre la pobreza y la riqueza extremas, Elisa se casó, tuvo hijos, y varios años después se divorció para empezar a estudiar secundaria mientras trabajaba como enfermera.


Al llegar a la Universidad Autónoma de Sinaloa Elisa expande su mundo musical que consistía en canción mexicana o sinaloense, boleros mexicanos o cubanos y temas de Los Beatles, para abrazar el movimiento de música de protesta, la canción latinoamericana y la trova. Hablar del golpe de estado chileno y de la Revolución cubana era también conocer y cantar a Víctor Jara, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Alfredo Zitarrosa, Atahualpa Yupanqui, Violeta Parra y otros. Fue en esos años que Elisa decidió dejar libres los sonidos que bullían en su alma y formó el Taller de Música de la Escuela de Ciencias Sociales.

Surgió entonces un público que empezó a seguir sus presentaciones en los foros y teatros universitarios: Elisa cantaba y dominaba el escenario siguiendo la huella de todos los cantantes que habían cruzado por su vida. Fue entonces cuando uno de sus maestros, el Dr. Arturo Santamaría, la invitó a cantar en el Centro Cultural Macondo de Los Ángeles, donde se ganó de inmediato al auditorio y la atención de la prensa.


Veinte años después de la muerte de Luis Pérez Meza, Elisa graba su primer CD, ‘Recordando al Trovador’, acompañada por la Banda Ritmo de la Costa de don Beto López. Desde entonces se ha presentado en importantes foros de México, Estados Unidos y Canadá, compartiendo créditos con artistas como Aziz Gual, Cacho Duvanced, Virulo y la Orquesta Sinaloa de las Artes.

Su disco Perfecto Insomnio se presentó en el Museo Nacional de Artes Populares, en el Teatro Ángela Peralta y en diversos foros del estado de Sinaloa.

En 2005, la presentación del disco Poetas en Olas Altas llenó el Foro Cultural Coyoacanense “Hugo Argüelles” y atrajo el reconocimiento de personalidades como Roberto Ponce (Proceso), Marcelino Perelló (Radio UNAM), Cruz Mejía (Radio Educación) y Cristina Pacheco (IPN).

En el año 2008, el disco Asómate a mi Alma se presentó para honrar la tradición que rescata, el bolero urbano sinaloense, en el Teatro del IMSS de Los Mochis, en la Sala Lumiere de Culiacán y en el Teatro Ángela Peralta de Mazatlán. En este último foro contó con la presencia de los compositores Braulio Benítez, Hernando Hernández, José Ángel Espinoza “Ferrusquilla” y los familiares de Fernando Valadés. En el disco destaca la canción Échame a mí la culpa que Elisa grabó con su autor, quien la ha acompañado en diversas presentaciones.



En el año 2009, Elisa monta el Museo Casa de los Pérez Meza en la ciudad de Mazatlán. Con cuatro salas destinadas a contar la historia de su familia, un café, un espacio de usos múltiples y un foro musical, el Museo se mantuvo durante cuatro años en los que Elisa cantó los últimos sábados de cada mes ante un público cosmopolita. El presentador abría los conciertos en inglés y francés. Diversos diarios dirigidos a público extranjero y escritores como Gregory Brady y Sheila Madsen hablaron del espacio y de la voz de Elisa quien en esos años compartió créditos con artistas como Arón Govea, Martín Sil, Jen Tak Tak, Stanislav Barek y con grandes cantantes de la trova local.





En el 2015 Elisa sigue conquistando con su voz. Un nuevo disco, Excursiones, refrenda su calidad vocal y su ánimo de innovar. En su andar la han acompañado guitarristas como Emmanuel Delgadillo, Jesús Antero García o Manuel Guarneros, tríos como los Hermanos Osuna, los Hermanos Barraza y los Bambinos, orquestas como la Sinfónica del Instituto Politécnico Nacional, mariachis como el Vargas, el Continental, los Palmeros, el América o el Nuevo Tecalitlán, agrupaciones como Nidart o el Ensamble Regional Mexicano del ISIC, y bandas sinaloenses como la Ritmo de la Costa, la Mazatleca, la San Ángel, los Hermanos Meza y los Hermanos Rodríguez. Y su carrera promete seguir para beneplácito del público que la conoce y el que acierte a descubrirla.